Manejos irregulares en la Licitación de la Cantina del Centro Cultural: «Me dejaron sin trabajo a mi ya mi familia por WhatsApp».

La licitación de la cantina del Centro Cultural quedó bajo fuertes cuestionamientos luego de que María de Luján López, al frente de “Café Cultural” durante diez años, denunciara haber sido desplazada abruptamente, sin explicaciones. Según relató, la finalización del vínculo fue comunicada por WhatsApp, sin aviso ni notificación oficial, lo que generó críticas hacia los manejos del gobierno del intendente Leonardo Raimundo.

En redes sociales, López explicó que obtuvo la cantina en 2015 mediante una licitación regular y que durante una década sostuvo el emprendimiento como negocio familiar, cumpliendo exigencias sanitarias y administrativas. Meses antes de que abriera la licitación, fue convocada a firmar una prórroga de contrato por tres meses, bajo supuestos motivos administrativos y con la promesa por parte del intendente de que luego se avanzaría en una renovación anual.

Durante el tiempo de la prórroga, la comerciante relató que comenzó a escuchar versiones sobre su desplazamiento del espacio. Finalmente se presentó a la licitación y abonó el canon de 270 mil pesos, pero esta vez el espacio fue adjudicado a otra persona. Explicó que en ese momento comprendió que la utilizaron, ya que la extensión respondía en realidad a la necesidad de la Municipalidad de no quedarse sin cantina en el cierre del año, cuando se realizan eventos, lo que profundiza las sospechas sobre el proceso y si la decisión estaba tomada de antemano.

López explicó que la comunicación repentina le impidió planificar alternativas laborales, ya que rechazó otras propuestas confiando en la palabra del propio intendente. Incluso, relató que se enteró de la decisión mientras estaba de viaje. “Tuve que mandar a sacar todo. Tengo mi casa hecha un caos, llena de cosas”, lamentó, al ofrecer la venta del fondo de comercio ya que, tras estas declaraciones, cree que nunca más conseguirá una habilitación en la ciudad.

El conflicto sumó otro capítulo cuando fue a la Municipalidad para pedir copia del expediente de la licitación: se la negaron. Luego solicitó al menos la vista del expediente, acceso que tampoco le concedieron, profundizando dudas y sospechas sobre el procedimiento.