Vecinos del barrio Fonavi Oeste de San Lorenzo expresaron su creciente preocupación por la situación de inseguridad que atraviesa la zona y elevaron un nuevo reclamo al intendente municipal, Leonardo Raimundo, además de otras autoridades locales y provinciales, solicitando medidas urgentes para garantizar la tranquilidad en el barrio
Desde la Vecinal del barrio señalaron que los hechos delictivos se repiten y afectan distintos puntos sensibles, como instituciones educativas, espacios públicos y zonas comerciales. Una vecinalista explicó que “en la escuela y en el dispensario ya han robado varias veces, equipos de aire acondicionado, caños, bueno, lo que sea”, y agregó que también se registran robos a vehículos y asaltos a jóvenes que salen a comprar de noche, a quienes “les roban el celular”.
Ante la falta de respuestas concretas, vecinos del Fonavi Oeste comenzaron a organizarse y convocaron a la firma de una nota de reclamo dirigida a las autoridades. La iniciativa también fue difundida a través de grupos de WhatsApp barriales, donde “hay muchos vecinos que nos llaman todo el tiempo, porque están muy asustados”, advirtió la dirigente barrial.
En la nota que será presentada al intendente municipal, los vecinos manifestaron su “profunda preocupación por los reiterados hechos de inseguridad y vandalismo” y remarcaron que la situación se ha agravado en el último tiempo, generando que muchas familias modifiquen sus rutinas diarias por miedo, incluso durante el día.
Entre los pedidos figuran mayor patrullaje policial, refuerzo de la iluminación pública, instalación de cámaras de videovigilancia y alarmas comunitarias, y la gestión para instalar un puesto fijo de Gendarmería Nacional en el barrio, similar al que funciona en el Fonavi 1.º de Julio.
Desde la Vecinal recordaron que los reclamos no son nuevos. “Esto ya se planteó el año pasado”, señalaron, y detallaron que se presentaron notas ante la Jefatura de Policía y también al gobernador, sin obtener respuestas favorables. En ese sentido, remarcaron que se solicitó en reiteradas oportunidades la instalación de un destacamento policial, pero la respuesta fue que “no es necesario” o que “no hay recursos”.
Otro de los puntos señalados fue la falta de cumplimiento de compromisos asumidos por el Ejecutivo local. Según indicaron, el intendente había prometido la colocación de cámaras de vigilancia en el dispensario, la capilla y la sede vecinal. “Nos dijo que ya estaban, que la provincia las iba a traer, que ya había hablado, pero nunca pasó nada. Hasta ahora seguimos esperando”, lamentó la vecinalista. Además, cuestionaron el funcionamiento de una cámara ubicada en la plaza de Escalada y Hugo del Carril, ya que “cuando Fiscalía pide sus imágenes nunca está funcionando”.
Finalmente, los vecinos insistieron en que se trata de un sector reducido de la ciudad y que “con poquito se podría solucionar”, pero advirtieron que, lejos de mejorar, la situación “empeora”, mientras crece el miedo y la sensación de desprotección en la comunidad.









