Una situación que generó preocupación entre familias de San Lorenzo se registró en la Colonia Municipal: niños que asisten a las actividades manifestaron haber recibido sánguches en mal estado, hecho que quedó registrado con imágenes.
Según el relato de una abuela, al regresar de la colonia su nieto le advirtió que el sándwich que comió “tenía mal gusto” y que “el queso estaba verde”. La frase, simple pero contundente, alimentó rápidamente la preocupación entre las familias, que exigen explicaciones urgentes y cuestionan cómo es posible que se haya entregado comida en ese estado a niños, sin que nadie advirtiera el riesgo sanitario que eso implica.
El episodio no es menor: la entrega de alimentos en mal estado implica riesgos graves para la salud, que pueden ir desde malestares gastrointestinales hasta intoxicaciones severas e incluso cuadros que requieran internación. En este caso, además, el hecho expone una contradicción que muchos vecinos remarcan: quien debe controlar la bromatología y garantizar la seguridad alimentaria a nivel local es el mismo Estado municipal que entrega comida en esas condiciones.
Hasta el momento, el gobierno del intendente Raimundo no brindó explicaciones. Mientras tanto, el caso deja un interrogante que no puede pasar por alto: ¿qué controles se están realizando antes de entregar la comida y quién responde por poner en riesgo la salud de los chicos?









